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21.7.10

Mejillones en escabeche

El escabeche es una forma de conservar los alimentos. Siempre he sentido curiosidad por este método sobre todo en los pescados aunque también en la caza se consiguen deliciosos resultados como puede ser con la perdiz.
Esta receta se la vi a Pepe y no me veía yo haciendo estas cosas pero cuando probé y vi la diferencia que hay entre lo que compramos hecho y el escabeche de mejillones casero, me juré que ya no compraría más latas.
Ingredientes
250 gr de mejillones sin concha
1 hoja de laurel
1 diente de ajo gordo
100 cc de aceite de oliva vírgen
70 cc de vinagre de vino blanco
una pizca de sal
1 cucharada de postre de pimentón dulce de La Vera
1 vaso de vino blanco
Procedimiento
Limpiar los mejillones de las barbas y ponerlos en una cazuela con un vaso de vino blanco.
Calentar y dejar que se abran todos.
Dejar enfriar.
Separar la carne de las conchas y reservar en un plato.
Calentar el aceite en una sartén con los ajos fileteados y dejar que se doren.
Añadir la hoja de laurel al final y la cucharada de pimentón dulce.
Remover bien teniendo cuidado de que el pimentón no se queme.
Añadir el vinagre y opcionalmente una pizca de sal.
Apartar enseguida del fuego.
Verter el escabeche encima de los mejillones y dejar enfriar.
Cuando se enfría ya está listo para comer. Yo lo puse en la nevera porque tanto los berberechos, navajas como mejillones en el aperitivo me gustan fríos. Lo degustamos como tapa, en ensalada y añadidos a la pasta. El escabeche casero no deja que se pierda la frescura del mejillón. Se conservan bien cubiertos por el escabeche en un tarro de cristal varias semanas. Yo hice la mitad de la receta por probar pero vale la pena hacer un kilo y envasarlo. Están deliciosos.
Podemos utilizar este mismo escabeche para conservar caballa, pulpo, etc
Agradezco a Pepe esta receta que me ha encantado y ahora en Verano podemos aprovechar ya que los mejillones están en temporada.

13.7.10

Gazpacho al aroma de frambuesa.

El año pasado hice vinagre de frambuesa, un atrevimiento para algunos quizás, teniendo en cuenta el precio de las frambuesas pero: y quién no lo prueba después de ver la receta?
Con el comienzo de los primeros calores, unos platos desplazan a otros y uno de los que viene pisando fuerte es siempre el gazpacho, puede que porque engloba todos los colores y queda bien con cualquier moda.
Pero el gazpacho no solo es la mezcla de hortalizas a la que estamos acostumbrados. He podido descubrir gazpacho de cerezas, de pepino, de melón .... lo cual me lleva a pensar que la pasarela está invadida por algo más que una simple mezcla de colores, es en sí, un concepto muy amplio el del gazpacho e incluso, según la textura que se le de, pasado por un colador normal, por el chino o por una gasa de algodón, seduce nuestros paladares de una forma o de otra.
No se las veces que he peleado hasta conseguir la textura ideal. Incluso llegué a probar el colado mediante una gasa de algodón, pero aquella era un despilfarro de fibra y esfuerzo al mismo tiempo. Lo que pretendía no era conseguir un agua de tomate, con lo cual, volví al chino, mi mejor aliado.
Variando tan solo un ingrediente como es el vinagre podemos conseguir un resultado espectacular y la prueba ha sido sustituir el vinagre de Jerez que solía utilizar por un vinagre de frambuesas casero, que con el año ha ganado sabor, como los vinos.
Ingredientes
1Kg de tomates (variedad pera o valenciano maduro)
50 gr. de cebolla tierna a ser posible (que no pique)
1 diente de ajo
70 gr. de pepino (me encanta el pepino holandés)
100 gr. de pimiento rojo
1 cucharada de postre de sal
50 gr. de aceite de oliva vírgen extra
30 gr. de vinagre de frambuesa
1/2 litro de agua fría
Procedimiento
Suelo elaborarlo con Thermomix pero con una batidora normal se hace igual. Lo que importa es conseguir un colado adecuado a nuestro gusto.
Triturar todas las verduras troceadas, previamente lavadas y escurridas, con la sal.
Añadir el aceite y el vinagre y batir de nuevo 30 segundos a velocidad máxima.
Añadir agua al gusto. Para mí, después de probar con varias cantidades, el 1/2 litro es la cantidad ideal.
Pasar por el colador chino y embotellar.
Lo he presentado espolvoreado con gomasio y acompañado de trocitos de hortalizas.
No tiréis a la basura este tipo de recipientes, os pueden servir para presentar recetas. Ya que cuando compramos pagamos el vidrio, al menos luego, guardémoslo para reciclarlo. Estas dos botellas son: una de leche y la otra no recuerdo pero me hacen mucho papel cuando hago gazpacho u otras sopas frías para salir de picnic.
Con esta receta quiero participar en el Concurso que ha organizado Santa Teresa y os animo a que lo hagáis vosotr@s también.

7.7.10

Clafoutis de cerezas

El clafoutis es un dulce que no había probado nunca, para qué mentir?, cada uno tiene el bagaje que tiene y en mi casa esto no había aterrizado nunca y no será por falta de melindradas porque vamos, a mi madre se le da de bien la repostería!!!!
En mis visitas a los blogs he ido viendo varias recetas de clafoutis, de cerezas y de otras frutas pero eso de poner las cerezas en el horno me seducía y llena de curiosidad por saber qué comportamiento tendría el hueso y qué sabor aportaría al conjunto, empecé a probar con algunas de las recetas que tenía a mano.
Tengo que decir que es impresionante como queda la cereza al desprenderse del hueso, no hace falta quitar el hueso, prácticamente sale solo al comerlas. Y el sabor amaderado que aporta a la masa es muy curioso.
He probado varias recetas y esta es la que más me gusta, queda un dulce compacto pero nada pesado. También me gustó mucho la receta de los individuales de albaricoque, otro día la subiré.
Ingredientes
500 gr de cerezas maduras
100 gr de azúcar moreno
90 gr de harina de repostería (sustituyendo 45 gr por harina de almendra también sale muy bueno)
4 huevos
250 ml de leche
azúcar glasé
una c/p esencia de vainilla 
mantequilla y sal
Procedimiento
Lavamos las cerezas, les quitamos el rabito y las dejamos macerando en azúcar toda la noche en la nevera.
En un cuenco tamizamos la harina junto con la sal.
Batimos los 3 huevos junto con el azúcar en otro cuenco.
Agregamos la leche y la vainilla y volvemos a remover.
Añadimos poco a poco la harina tamizada consiguiendo una masa homogénea.
Dejamos reposar al menos una hora.
Untamos un molde de unos 26 cm con mantequilla y volcamos en él las cerezas.
Vertemos la masa sobre las cerezas e introducimos en el horno precalentado a 180ºC.
Cocemos unos 40 minutos dependiendo siempre del horno.
Cuando se enfríe, espolvoreamos con azúcar glasé.
El clafoutis se puede comer frío o caliente, a mí me gustó especialmente caliente, me resultó muy cálido, como también suelen gustarme las manzanas asadas tibias después de las comidas.
Me resistía a probar este dulce al ver esta textura que parecía muy pegajosa y pesada pero el resultado ha sido todo lo contrario, es muy suave, un postre basado en dos ingredientes como son la leche y los huevos, gustándome como me gustan los crêpes, no podía decepcionarme, me ha encantado.
Así que este ha sido mi debut con las cerezas este Año.
Ahora bien, no se os ocurra hacerlo en un molde de silicona, no hay forma de sacarlo derecho, está muy blando y se deforma. Como veis, la foto superior da por sentado que ha sido imposible sacar el clafoutis del horroroso molde azul jajajaja.
Con esta receta quiero participar en el Concurso Lazy Blog-Picotas del Jerte que ha organizado este blog junto con Cerezas del Jerte