Queso Idiazábal con membrillo y nueces
Me encanta el queso y este gusto no me viene de niña. A mi padre una vez le sentó mal y ya nunca más en casa se compró queso ni nuestra madre nos inculcó el gusto por este manjar. Fue en otros lugares y con gente diferente con quien aprendí el ritual del queso, las clases, sus texturas, sus aromas, las leches de las que provienen, los países de procedencia, toda la cultura alrededor del queso tiene un gran interés para mí.
A través de la red conocí a tres emprendedores cuya simpatía y buen humor me cautiva día tras día estando en contacto con ellos a través de Twitter. Ellos coinciden en un camino llamado DeliFunArt verdaderamente interesante cuya iniciativa, entre otras, es la de Quesos Aranburu en la que contribuyen a que el producto, en este caso artesanal, que se comercializa esté a la altura de su calidad. Os invito a visitar su web y conocerlos, ellos son: Xabier de la Maza, Ignacio Bueno y Andoni Munduate. Para ellos la Gastronomía es cultura, arte y vida. Para saber algo más de ellos, visita su enlace. Son lo más apasionante, junto con el tema panaderil, que he conocido en internet.
De la mano de ellos me llegó la información de que existía un pequeño productor que vendía su queso Idiazábal con etiqueta de Denominación de Origen. Esto asegura que sus quesos están hechos a partir de leche de oveja latxa o carranzana, un tipo de oveja que no produce mucha leche pero la que produce es de mucha calidad. La D.O nos asegura la calidad del producto. Este productor es J.Aranburu Elkarte y a través de su página podemos encontrar la tienda on-line y disfrutar de un extraordinario Idiazábal. En la web están todas las indicaciones de cómo conservarlo aunque está tan bueno que no hace falta preocuparse mucho. Yo estaba acostumbrada al ahumado que venden aquí, que parece plástico al lado de estos. Verdaderamente el Idiazábal ahumado no me acabada de gustar pero estos me han encantado.
Ellos normalmente enviaban un queso de unos 1300 gr aproximadamente pero entre unos comentarios y otros nos pusimos de acuerdo y quisimos probar 1/4 de cada. Así que el envío está compuesto por:
--Queso Ahumado Joven
--Queso Blanco Joven
--Queso Ahumado Curado
--Queso Blanco Curado
El que más nos gusta es el Blanco Joven aunque los demás están para quitarse el sombrero. No son ni sombra del queso que se vende por ahí en cuanto a sabor, acidez, conservación en nevera, etc
Comenzando por el más suave que es el Blanco Joven, después el Ahumado Joven con el que disfrutaríamos de un aroma distinto, pasamos al Blanco Curado en el que la textura es más dura llegando al Ahumado Curado que es el más cautivador, se van sucediendo una serie de sensaciones sin llegar a alcanzar el miedo que suele causar la palabra "ahumado", al menos para mí y que siempre me ha echado para atrás ante este queso.
Siguiendo los consejos de Andoni, servimos el Queso Idiazábal con membrillo y nueces, después del plato principal.
Este queso se conserva en el frigorífico fenomenal sin perder su aspecto y aroma iniciales. Antes de consumirlo hay que sacar la cantidad que se vaya a comer, más o menos una hora antes, así es como va recobrando su temperatura adecuada para devolvernos un sabor espectacular.
Es un placer conocer a gente tan ilusionada por contribuir a que los productos artesanales alcancen su lugar y se hagan valer lo que valen, que es mucho.
A través de la red conocí a tres emprendedores cuya simpatía y buen humor me cautiva día tras día estando en contacto con ellos a través de Twitter. Ellos coinciden en un camino llamado DeliFunArt verdaderamente interesante cuya iniciativa, entre otras, es la de Quesos Aranburu en la que contribuyen a que el producto, en este caso artesanal, que se comercializa esté a la altura de su calidad. Os invito a visitar su web y conocerlos, ellos son: Xabier de la Maza, Ignacio Bueno y Andoni Munduate. Para ellos la Gastronomía es cultura, arte y vida. Para saber algo más de ellos, visita su enlace. Son lo más apasionante, junto con el tema panaderil, que he conocido en internet.
De la mano de ellos me llegó la información de que existía un pequeño productor que vendía su queso Idiazábal con etiqueta de Denominación de Origen. Esto asegura que sus quesos están hechos a partir de leche de oveja latxa o carranzana, un tipo de oveja que no produce mucha leche pero la que produce es de mucha calidad. La D.O nos asegura la calidad del producto. Este productor es J.Aranburu Elkarte y a través de su página podemos encontrar la tienda on-line y disfrutar de un extraordinario Idiazábal. En la web están todas las indicaciones de cómo conservarlo aunque está tan bueno que no hace falta preocuparse mucho. Yo estaba acostumbrada al ahumado que venden aquí, que parece plástico al lado de estos. Verdaderamente el Idiazábal ahumado no me acabada de gustar pero estos me han encantado.
Ellos normalmente enviaban un queso de unos 1300 gr aproximadamente pero entre unos comentarios y otros nos pusimos de acuerdo y quisimos probar 1/4 de cada. Así que el envío está compuesto por:
--Queso Ahumado Joven
--Queso Blanco Joven
--Queso Ahumado Curado
--Queso Blanco Curado
El que más nos gusta es el Blanco Joven aunque los demás están para quitarse el sombrero. No son ni sombra del queso que se vende por ahí en cuanto a sabor, acidez, conservación en nevera, etc
Comenzando por el más suave que es el Blanco Joven, después el Ahumado Joven con el que disfrutaríamos de un aroma distinto, pasamos al Blanco Curado en el que la textura es más dura llegando al Ahumado Curado que es el más cautivador, se van sucediendo una serie de sensaciones sin llegar a alcanzar el miedo que suele causar la palabra "ahumado", al menos para mí y que siempre me ha echado para atrás ante este queso.
Siguiendo los consejos de Andoni, servimos el Queso Idiazábal con membrillo y nueces, después del plato principal.
Este queso se conserva en el frigorífico fenomenal sin perder su aspecto y aroma iniciales. Antes de consumirlo hay que sacar la cantidad que se vaya a comer, más o menos una hora antes, así es como va recobrando su temperatura adecuada para devolvernos un sabor espectacular.
Es un placer conocer a gente tan ilusionada por contribuir a que los productos artesanales alcancen su lugar y se hagan valer lo que valen, que es mucho.














