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30 noviembre 2009

Pierna de cordero con frutos de Otoño


Aunque intento huir de la carne, en mi casa gusta mucho.El otro día compré unas piernas de cordero lechal para alguna cena especial de estas Navidades, lo que solemos llamar por si acaso. Pensando en que son días de tanto comer que no se aprecia nada, me dije, las hago el Sábado para comer. Y así hice, un ensayo de lo que serán las próximas comilonas. Os digo cómo lo hice porque quedé contentísima.
Froté la carne con limón, consejo de una tía, el limón todo lo purifica.
Puse la carne en un recipiente y salpimenté.
Calenté el horno y horneé la carne con unas ramas de romero y un buen chorro de aceite durante un tiempo, no mucho porque el lechal es muy tierno y se hace rápido.
A mitad de la cocción puse un puñado de castañas cocidas, pasas de corinto, ciruelas pasas, piñones y uva negra sin pepitas. Le di la vuelta a la carne.
En una cazuela al mismo tiempo hice un sofrito de: cebolla morada, ajos con piel, tomate rallado y zanahoria. Todo en cantidades a gusto de cada uno. Salé y añadí Passum hasta que conseguí que la salsa estuviera en su punto. Le quité la piel a los ajos y pasé por la batidora.
El Passum es un vino agridulce elaborado a partir de uva de vendimia tardía. Es el equilibrio entre la fuerza de la elaboración artesanal de vinagre y la dulzura que el sol concentra en las uvas de Vendímia Tardía. Es ideal para todo tipo de recetas: carnes, guisos, salsas, etc. En ensaladas no necesita adición de sal.
Y quedó inaugurada la campaña navideña. Ahora a dar rienda suelta a la imaginación y a soñar con complacer con nuestros platos, dulces y salados, a todos los que se sienten a nuestro alrededor, que el amor con que lo hacemos es el mejor regalo que les puede llegar.
Si os apetece hacer este plato alguno de estos días que se acercan os garantizo que no os decepcionará.

24 noviembre 2009

Croquetas de espinacas


Para hacer estas croquetas me basé en la receta de Croquetas de caza de Su. Empleé los mismos ingredientes pero sustituí la carne por espinacas. Hay infinidad de clases de croquetas, mis preferidas son las de bacalao con patata acompañadas de all i oli. De esas os hablaré otro día.

Utilicé:
4 manojos de espinacas
50 grs. de aceite de oliva virgen extra
50 grs. de mantequilla
170 grs. de harina (puse harina integral de espelta)
800 grs. de leche (puse leche de avena)
Nuez moscada
Sal
Pan rallado
Huevo

Las preparé con un ojo en la receta de Su y el otro en la cazuela, así:
1. Hervir las espinacas y colarlas hasta que suelten todo el líquido.
2. Poner a calentar el aceite y añadir la mantequilla, no suelo utilizar mantequilla pero esta vez probé y me gustó. Pochar la cebolla hasta que esté bien dorada, para mí es imprescindible la cebolla en una bechamel.
3. Añadir la harina y remover para que se dore. Según Su esto es importante para que la bechamel no haga gusto a harina cruda.
4. Añadir la leche y empezar a mover con unas varillas. Este es un gran truco porque muchas veces se me habían quedado grumos y esta vez me salió una bechamel finísima. No la hice en la T.M porque al tratarse de espinacas no me hacía mucha gracia el juego de las cuchillas con todas las espinacas liadas, así que opté por la cazuela de hierro, mi amiga infalible.
5. Añadir las espinacas, la sal y la nuez moscada y no dejar de mover teniendo a fuego suave unos 15 minutos. Cuando empiece a hervir retirar del fuego.
6. Dejar enfriar y para hacer las croquetas Su se ayuda de pan rallado para hacer las bolitas y darles forma. Luego las pasa por huevo batido y pan rallado.
Y así hice con la cuarta parte de la receta porque éramos dos comensales: mi amante hija pequeña y yo. Sobraron 3 tuppers que verán pronto la luz porque ya hay quien pregunta que de cuándo es esta foto jajajjajaja.
Me parece fantástico que salga esta proporción, eso quiere decir que cuando Su se pone, se pone. Ya que haces el trabajo al menos que sobre y tengas algún otro día la comida arreglada.
Dad una mirada a su receta porque ella explica todo con mucho detalle.

21 noviembre 2009

Crosta


Esta es una receta que me devuelve a la infancia y que aún hoy cuando la hacemos para los niños, algún mayor también se apunta. No se si alguien la conocerá como arroz con costra pero en mi pueblo lo llamamos "Crosta" pronunciado con la o abierta.
Cuando era niña, comía los sábados en casa de mi abuela turnándome con otros primos. El día que hacía cocido, nos comíamos primero el cocido y después la crosta que era el arroz hecho con el caldo del cocido. Es un arroz tan sublime que a todos nos ha gustado cuando hemos sido pequeños y a algún niño más tiquismiquis si no hemos sabido qué darle le hemos hecho una crosta si teníamos guardado caldo del cocido.
Mamá qué comida haces? Berenjenas al horno. Pero, y los niños? A los niños: una crosteta.
Mi abuela solía hacer más cantidad para que le sobrara porque a mi abuelo le gustaba fría al día siguiente, qué recuerdos!!!!
Aquí el secreto está en que el horno no te juegue una mala pasada.
Se cuece el arroz en una cazuela no muy ancha, porque luego tenemos que añadir los huevos batidos encima y conviene que sea más bien estrecha.
Cocemos hasta que ya no quede caldo.
En un plato batimos un huevo por persona y ponemos una pizca de sal y un poco de aceite. 
Ya tenemos el horno bien caliente, la parte de arriba, porque lo que pretendemos es que el huevo suba.
Añadimos el huevo batido a la cazuela donde tenemos el arroz cocido y metemos rápidamente en el horno.
A esperar que el huevo suba, ese será nuestro éxito.
Servimos a cada comensal trozo de huevo y parte del arroz.
Espolvorear con azúcar y canela.


15 noviembre 2009

Posado de cigala sobre arroz de pescado


Aquí estreno el aro de emplatar, es mi primera vez, el arroz se portó bien y la cigala posó como una auténtica modelo hasta que yo dije basta. De todas las fotos que saqué, esta es la que más le ha gustado a Helena porque dice que es en la que mejor se ve el emplatado.
Para hacer un buen fumet siempre utilizo pescado blanco, nunca azul. Pongo a hervir los pescados con el agua, una patata y un puerro o cebolla. Añado sal y tomillo fresco. Si los pescados tienen alguna molla buena, que suelen tenerla, la rescato para luego añadirla al arroz. El resto lo paso por la batidora y luego cuelo el caldo con un colador muy fino para que no se cuele ninguna espina.

Primero sofreímos en la paella el marisco (esta vez yo utilicé unas cigalas). Lo sacamos de la paella.

Después sofreímos un poco de cebolla rallada, tomate rallado, una picada de ajo-perejil-almendras-pimiento choricero.
Además sofrío también una sepia y un trozo de mero a trocitos.
A continuación sofrío el arroz y después de darle unas vueltas añado el fumet (el caldo de pescado).
Decoro con las cigalas que había reservado y espero a que el arroz esté en su punto.
Hay que calcular que cada vaso de arroz necesita para su cocción dos vasos de caldo. Es preferible que se termine el caldo y tengamos un poco reservado para añadir y finalizar la cocción, que que se nos quede caldoso y se nos pase al querer terminar el caldo.
Si dejamos enfriar un poco la paella mucho mejor que si la servimos caliente.
Aquí el arroz se dejó manipular bastante bien.
Si acompañáis con all i oli disfrutaréis de una rica receta de mi zona.

08 noviembre 2009

Mermelada de peras vestida de Domingo


Se que llego tarde al Hemc de las despensas, lo se pero fue empezar a ver vuestras recetas y sentir adicción instantánea a los botes. Jamás había hecho una conserva, tan solo alguna mermelada de tomate que tras las últimas lecturas perfeccionaré.
Me encanta recuperar antiguas tradiciones y que no se pierdan las costumbres de nuestros antepasados que con la imposición de las nuevas técnicas y el ritmo de vida que llevamos, además de las herramientas de que disponemos, llega un momento en que pasan al baúl de los recuerdos.
Tras hacer unas cuantas mermeladas caseras, este fin de semana probé una de melocotón que tenía empezada en la nevera, comprada en supermercado, y me supo fatal. Creo que a partir de ahora ya no me faltará una mermelada casera.
También he intentado alguna conserva que os iré enseñando y cómo no, he pagado la inexperiencia de la primera vez, como se suele llamar: el embotado, el vacío, la esterilización.
Hasta que me supe de memoria el proceso tenía mil dudas pero ya estaba cazuela en mano, botes llenos y con todo el entusiasmo cerrados y en la despensa.
Qué risa, cuando me doy cuenta, leyendo por vuestros blogs de que había que dejarlos boca abajo unas 24 horas y los días siguientes observar si el vacío está bien hecho para luego etiquetar y guardar. Qué dices? Pero si yo ya lo tenía guardado y con etiquetas monísimas!!!!
Lo puse todo en la nevera para que no se perdiera: salsa de tomate, berenjenas en escabeche, mermelada de ciruela, mermelada de higos y pera.
He regalado algún bote que otro y el resto lo vamos consumiendo.
Esta ha sido la novatada.
Pero la receta que os traigo es una práctica después de haber hecho la tesis de esterilización, después de haber aprendido de los errores y tras haberme paseado por vuestras maravillosas despensas que dan gusto.

MERMELADA DE PERA
Compré 2 kg de peras y después de pelarlas me quedó 1 kg de fruta.
500 gr azúcar
1 vaina de vainilla

Añadir el azúcar a la fruta y dejar reposar toda la noche.
Al día siguiente se pone en una cazuela con la vainilla a cocer a fuego medio unos 15 m.
Se tritura con la batidora evitando triturar la vainilla y se continua cociendo hasta que tenga la consistencia de mermelada.
Hice además 500 gr de pera con 140 gr de fructosa para mi padre que no puede tomar azúcar.
Si os digo la verdad me gustó más con fructosa, el sabor es más natural.
Paralelamente, en una olla hervir los botes durante 20 m para esterilizarlos. Cuando vayamos a poner la mermelada tendremos los botes calientes que habremos sacado del agua y puesto en un paño boca abajo.
Llenamos los botes hasta 1 ó 2 cm del tope y los tapamos.
Los ponemos boca abajo en un lugar oscuro durante 24 horas.
Al día siguiente comprobamos que el vacío está bien hecho y observamos durante los días siguientes (una semana).
Para guardarlos los etiquetamos y tapamos con papel, poniendo la fecha en la que hemos hecho la mermelada, lo que yo llamo vestirla de Domingo, con lazos incluidos.
Después de todo lo que he podido leer, yo a las mermeladas no les hago el vacío porque no hago grandes cantidades y no creo que aqui vayan a durar mucho.
A la verdura sí que le hago el baño maría porque hago más cantidad y no se lo que va a durar. También porque tengo entendido que con las verduras se procede así.
Para hacer el baño maría, después de llenados y tapados los botes los pondríamos separados por un paño en una olla con agua hirviendo durante 20 ó 30 m. Pasado este tiempo se dejan enfriar allí mismo y luego se sacan, se secan y se observan unos días.
Si el vacío está correcto se procede al etiquetado.
Nada de esto es de mi cosecha, es todo lo que voy aprendiendo de vuestros blogs en los que habéis tenido la amabilidad de enseñar vuestras despensas, algo muy entrañable.
En estos momentos podría empezar a ponerme a la altura de vuestras despensas, en aquel momento me pilló completamente sin nada artesanal que mostrar.

05 noviembre 2009

Y yo sin saber lo que era el curry


No hay mayor miedo que el miedo a lo desconocido. Solo la palabra ya me tiraba para atrás por el desconocimiento de lo que es el curry, por la mezcla de sus componentes, por la autenticidad, ya sabéis, a cualquier cosa se le llama curry y si es en polvo peor que peor, a saber ... y yo para las hierbas soy muy especial, cada cosa lo que sea, si son de calidad vale pero sino aceite y sal y va que se mata.
Bueno, bueno, que no falte el pimiento rojo, ni la canela, ni muchas otras pero que sean buenas, ya me entendéis.
Había oído hablar de la pasta de curry y empecé a tener curiosidad. Nada de irme de tiendas, en primer lugar, papi google. Tenía unas marcas de referencia sacadas de blogs de confianza y en google me informé de algunas webs inglesas en las que se podía conseguir el que yo quería.
Últimamente estoy haciendo algunas compras por internet y me fastidia el pago de los portes porque ello encarece el producto evidentemente, así que, se me ocurrió ir a un supermercado indio que tenemos aquí en Valencia en C/Dr.Manuel Candela y allí tenían toda la línea de Pataks. El chico de la tienda me explicó cada uno para qué era y me dio uno suave.
El día que hice pollo, seguía sin confiar en el curry, desconocía sus propiedades y no me atreví a hacerlo para todos, no me fiaba un pelo.
Guardé un muslo y como una prueba de laboratorio lo guisé con el curry.
Aquí tenéis la salsita que me salió resultado de sofreír una cebolla troceada, tomate rallado y una cucharadita pequeña de pasta de curry. Antes sofreí el muslo y añadí a la salsa tapándolo para que se cociera. Se pone el fuego al mínimo para no tener que poner nada de agua.
Pinchad en el enlace y veréis cómo son los botes, es una pasta espesa que da muy buen sabor.

Una vez destapado el bote dura mucho tiempo en la nevera.
 No sabe nadie lo que estoy aprendiendo con vuestros blogs. Ya puestos a disfrutar lo acompañé con unas papas fritas que casi no llegaron a esta foto porque mi hija al tiempo que fotografiaba iba picando. También a ella le gustó el curry. Ahora tengo una receta, un nuevo reto, hacerse uno su propio curry, claro, esto es una mezcla de especias, si tú sabes lo que pones sabes lo que te comes, ese será el próximo paso. Interesante, no?

Una reflexión a pie de página: gracias a estos supermercados podemos disfrutar de productos que tan solo se encuentran en países lejanos y que con sus culturas nos acercan hasta nuestras ciudades. No estoy haciendo alusión a los horarios de trabajo, ese sería otro debate. Aquí solo hablo de gastronomía, sabores, texturas y emociones.
Si como yo, todavía no habéis probado el curry, hacedlo, mejora mucho las salsas.

02 noviembre 2009

Has hecho crema de calabaza alguna vez?


Nunca he hecho crema de calabaza y siempre la he comido asada. Todos los fines de semana mi suegra, que las tiene a montones, asa calabazas o hace buñuelos. Suele ponernos un trozo para que nos la traigamos para Valencia pero nunca se me había ocurrido hacer una crema.
El otro día hice hervido y me sobró el caldo. Tal y como están las cosas, cada día da más coraje tirar comida a la basura. Lo guardé e hice esta crema sin más.
Con la batidora, coges unas cucharadas de calabaza asada y la trituras junto con el caldo de verdura, añades pimienta y nuez moscada. La sirves con una rayita de aceite.
Habrá montones de versiones, con calabaza hervida mezclada con otras verduras debe de estar muy buena también pero así, asada, tiene un sabor dulzón que divierte porque recuerda a los buñuelos pero te das cuenta que tienes una cuchara en la mano. Luego también la mezcla de calabaza con aceite de oliva he oído decir que es muy recomendable para el cáncer.
A la calabaza le divierte mucho el cilantro, si tienes una ramita a mano, dale su compañía, te lo agradecerá.