Páginas

21.11.08

CORREO DEL NORTE, TIMBAL DE ARROZ Y LENTEJAS, TEMORES


El correo llega del Norte, de manos de una excelente amiga que últimamente habla un derivado de nuestra lengua, interesante y por descubrir. Me faltan datos. A la espera estoy.
Y dentro del paquete, un arsenal de sorpresas todas maravillosas: unos sombreritos elaborados por ella como de ganchillo pero con tacto de azúcar. Mi hija Helena no hacía más que preguntar si eran para comer, aquí la cuestión es devorar. Avellanas de su cosecha riquísimas, cierto lo que dicen que el tamaño no importa. Un libro para los días que me esperan tumbada y quieta en la cama. Un colgante que es una estela cántabra para que me traiga suerte. Y una mermelada de higos que, cómo lo diría yo?, no tengo palabras, indescriptible. En casa nunca se ha terminado un bote de mermelada. Creo que las compramos por lo mono que es el bote pero luego, huyendo del consumo de mantequilla, apenas las utilizamos. Esta es algo especial, me da que con carne tiene que estar divina.

Muchas gracias con calidez, por todo, Mari. La ilusión de destapar paquetes forma parte de mis mejores fantasías, solo que esta además se hace real.
Esto llegó por la mañana y a mediodía iba a hacer para comer arroz basmati. Versión para las niñas: salsa de tomate y huevo, evidentemente. Pero para nosotros, eso sí que no!!!!!, ahora me tocaba el turno a mí y la iba a montar, así que me puse a sacar todas las mariconaditas que tengo guardadas: sacacorazón de manzana, piñones que nunca gasto, molde para el timbal y a decorar!!!!.
Y aquí está el plato que hice, nada más tonto que mezclar el arroz basmati con unas lentejas cocidas (como en el comedor escolar) pero haciendo montañita. Poner aceite y decorar con la manzana descorazonada (así estoy yo muchas veces), piñones y la fabulosa mermelada, qué toque le dió!!!!!.

Un día muy agradable hasta que por la tarde se fastidió todo. Olvidé pincharme, había calculado mal los días y mis hormonas me traicionaron de nuevo a pesar de seguir la medicación del psiquiatra que ha acertado plenamente. No se si es mi cuerpo, que a pesar de todo, se rebela contra la química que no le deja funcionar, ovular quiero decir, no se, pero esa tarde todo fue un fracaso y ayer y hoy también, todo menos la vida que según voces que me aconsejan, se impone y mi pregunta es: qué más quiere la vida de mí?.
Las pruebas del preoperatorio salieron bien. Queda poco para la operación. Será corta y poco dolorosa, según el cirujano. Unos cinco días y a casa.
Desde aquí gracias a Mae de Granada que me ha mandado también su detalle por correo, unas estampas de la Stma. Vírgen de las Angustias y un pañuelito tan pequeño (para que en la mano de la Vírgen quepan muchos, aquí me hizo llorar) y blanco que no he podido ni fotografiar, además de que estas intimidades son muy mías.
También gracias a MªJosé de Zaragoza, por su cinta pasada por la Vírgen del Pilar , su estampa y sus palabras.
Por clamar al cielo no quedará pero si este cuerpo falla, desde ahí arriba os vigilaré y perseguiré por vuestras cocinas. Nunca dije que estuviera muy cuerda pero especialmente hoy, estoy tocada. Lo siento.

18.11.08

REBOLLONES CON AJOS TIERNOS Y UNA PREGUNTA


He descubierto una postura que no me daña el hombro, sentada en el sofá o en la cama, con el portátil encima de las piernas escribo mejor que encima de la mesa, lugar que no resisto. Llevo unos días dándome paseos por vuestros blogs y qué delicia, cómo disfruto, la de cosas nuevas que vais haciendo y noto la repercusión que tiene en mi estado de ánimo, os habéis convertido en una droga dura.

Ya me he hecho el preoperatorio, la semana que viene iré a por los resultados y si todo está correcto pronto será la operación.
Estoy aprovechando estos últimos días para ver tiendas cuando salgo del fisio pero no tengo todavía la idea de los regalos que tengo que hacer, es tan pronto!!!, pero se que luego no voy a poder, en fin, son esas ganas de vivir, de llegar a todo, de dejarlo todo hecho cuando me vaya al hospital, como si yo fuera imprescindible, qué tontería verdad?.
No traigo mucha cosa, solo un capricho que tuve el sábado en el Mercado, estos rebollones que hice con ajos tiernos. No tienen más, se ponen los rebollones limpios a trozos con ajos tiernos, aceite y sal, a rehogar hasta que estén a nuestro gusto. Estos desprendieron una cremita que me da vergüenza decir que la fuente volvió limpia a la cocina, bien rebañada vamos!!!.
Os dejo una pregunta: con qué aparato ralláis la zanahoria?. Tengo ralladores y mandolina pero debe de haber algo más rápido y para mayores cantidades. Bueno, espero y agradezco vuestras sugerencias.

14.11.08

VERDURAS ASADAS SOBRE CAMA DE GARBANZOS


Ayer jueves tuve el fisio por la tarde y aproveché la mañana para acercarme al Mercado del Cabañal, hacía tiempo que no iba un jueves. Me pasé por el Bar de mis amigas a saludarlas y ver a la pequeña Sofía que está preciosa pero como los jueves hay mucho trabajo se la lleva su papi de paseo. Hacía mucho fresco pero el sol calentaba como requiere un mercado de calle para lucir bien. Me di una vuelta, le compré laurel fresco a la gitana y poco más, rápido para casa porque Helena los jueves vuelve al colegio por la tarde y le gusta llegar y tener la comida preparada, sino me vacía la despensa de galletitas y otros picoteos.
Y qué comida hago?, que se me acaba la imaginación por momentos!!!!
Voy a meter en el horno todas las verduras que encuentre por la nevera: una alcachofa que pide auxilio, una berenjena que me regalaron en la verdulería biológica porque estaba un pelín tocadita, cebollas tiernas que le he comprado a la Abuela Rubia de Alboraya, patatas con piel (por supuesto), pimiento rojo ... y ya. Salo bien todo, añado pimiento rojo de La Vera un poco picante y un buen chorro de aceite de oliva virgen extra. Pero claro, no le des a Helena unas simples verduritas, que luego por la tarde tiene que quemar dos horas bailando ballet. Tengo que hacer una cama, de qué?, arroz basmati o garbanzos?, elige!!!. Bote de garbanzos cocidos biológicos, escurridos y puestos 5 minutos a hervir con una hojita de ese laurel fresco que acabo de comprar, quién se resiste?.
Y nada, a la hora de servir entra por la puerta la que más manda en esta casa y me anima a fotografiar como si esto fuera algo del otro mundo. Luego se queja del picante y hasta se atreve a hacerme una foto en pose, que el frío que entraba por la galería me llevó a hacer esta chepa. Y es que me resisto a encender la calefacción hasta que no terminamos de comer, una manía como otra de mi generación que creció con una televisión en blanco y negro que comenzaba a emitir por la tarde.