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10.2.10

La patata violette

La vi en el Mercado Central y como soy muy curiosa la compré para probarla. El precio me extrañó, qué cara!!!, entre 5 y 12 € según mercados pero tenía que despejar mis dudas, compré 4, una para cada uno.
Las herví, las pelé, se me tiñeron los dedos de violeta y observé que si por fuera, la piel es marrón, casi negra, conforme la pelas aparece el color violáceo y al partirla descubres el color al que hace honor.
Faltaba por descubrir el sabor, qué fuerte, qué sabor a tierra, nada del otro mundo, haber pagado más € por más sabor a tubérculo, tanto es así que se aleja del sabor de la patata convencional. Por más intensidad que descubres en ellas no justifica su precio, tan sólo son más decorativas y menos comunes que las otras, esa es mi conclusión.
Dado su color oscuro decidí darles una compañía en tono claro, qué mejor que un huevo poché? Y unos toques de verde, eso siempre.
¿Y tú, las has probado alguna vez? 
¿En algún restaurante quizás?
¿Con qué las acompañaste?

8.2.10

Disfruta sin moverte de casa de los aromas de Alaska y Japón

Termino de cocinar, comemos, limpio y me falta algo. No suelo usar ambientadores, no soy amante de aromas que no me transporten a ningún sitio ni que evoquen imágenes en mi fantasía. Si presiono un pulverizador y se expande en mi hogar una nube de fragancia, exijo que esta me haga viajar tan lejos como lo han conseguido las fragancias de las que os voy a hablar.
Sara Lee me ha pedido colaboración en la presentación de sus recientes lanzamientos y después de mi experiencia no me he podido negar, pensando también en ti y en las ventajas que puedes sacar.
Las dos nuevas fragancias son:
Alaska Glacier Bay: es una fragancia fresca y sutil, inspirada por los glaciares y la brisa ártica, con notas florales procedentes de los bosques circundantes. Deja un aroma fresco, límpido y ligero.
Japan Tatami: es una fragancia inspirada por la Igusa, utilizada por los japoneses para confeccionar el tatami y que deja un recuerdo en el ambiente a hierba seca y toques de camomila. Se presenta en unos sticks aromáticos.
Ahora tienes la posibilidad de obtener una muestra de regalo de las nuevas fragancias aquí. Sí, sí, por eso decía que te puedes aprovechar, no te demores y en breves días podrás disfrutar del aroma de estas fragancias en tu hogar. Solo tienes que rellenar el cuestionario que encontrarás aquí, y en primicia obtendrás una muestra de regalo.
Ambi Pur quiere promover el interés por los espacios abiertos y la Naturaleza, algo que repercute beneficiosamente en nuestra Salud. 
En este sentido, ha creado, para los que amamos la Naturaleza y los viajes, un nuevo espacio llamado Viajes Respira Naturaleza, el blog y en Facebook la página del mismo nombre. 
Puedes hacerte fan de la página y seguir a través de tu muro todas las novedades y las actividades que se van a desarrollar. Y puedes invitar a tus amigos.
Este espacio está dedicado a la fotografía y a los viajes. En él podemos compartir nuestras experiencias, anécdotas, fotografías y sensaciones.
Puedes comentar las fotos de otros, subir tus fotos y conocer alguno de los lugares mágicos de Japón y Alaska.
Además, durante los próximos meses, tu participación en Viajes Respira Naturaleza podrá resultar premiada con libros (procedentes de tratados de botánica de los siglos XIX y XX), láminas originales o lotes de productos de Sara Lee, como los agradables y decorativos dispensadores de aroma de Ambi Pur que te van a venir fenomenal.
Estas son algunas de las láminas que cuidadosamente he elegido para que te hagas una idea.



Los libros que se regalarán y que no suele ser algo habitual, son realmente especiales. Os pongo mi preferido pero los demás también son realmente interesantes.
Cuando recibas la muestra y la pruebes, puedes dejar tu opinión aquí, opina y gana.
Me encanta cómo influyen estas fragancias en mi estado de ánimo. He descubierto cómo al fundirse la naturaleza, la ciencia y el arte, se crean unas sustancias capaces de alterar una actitud, es fascinante.
Anímate y prueba!!!!!!

4.2.10

Pimientos del piquillo rellenos de bacalao

Esta receta es curiosa porque el relleno que llevan los pimientos resulta muy semblante a la pasta de unas croquetas de bacalao que solemos hacer por esta zona y que acompañamos con alioli. Recuerdo cuando mi abuela las hacía, tan pequeñas y bien moldeadas, sublimes. Mi madre después también las ha hecho muchas veces y cuando hemos tenido la suerte de acompañarlas con un alioli de esos hechos a mano, bien amarillo y puro, la verdad, resultan excelentes.
Para el relleno de estos pimientos, salían unos 8 en la lata, eso sí, de Lodosa, defendamos nuestros productos y no permitamos que nuestras mesas sean invadidas por productos chinos, como unos espárragos que vi en Mercadona el otro día, por Dios!!!!!, tendremos cojonudos aquí en España, decía, que para el relleno necesité:
-un ajo picadito
-una cebolla pequeña rallada
-aceite y mantequilla a partes iguales
-medio pimiento verde troceado
-120 gr de bacalao desalado desmigado puesto a remojo el día anterior
-una cucharada de harina
-1/4 de leche tibia
-sal y pimienta
Calentamos el aceite en una cazuela, añadimos la mantequilla y pochamos el ajo y la cebolla. Antes de que doren añadimos el pimiento y seguimos pochando. Cuando las verduras estén blandas añadimos el bacalao y damos unas vueltas.
Añadimos la harina y removemos hasta que tueste. Ponemos la leche y trabajamos hasta conseguir la bechamel. 
Dejamos enfriar y pasados unos 30 minutos rellenamos los pimientos ayudándonos de una manga pastelera. Si queréis conocer dos trucos a la hora de rellenar los pimientos visitad el blog de El cocinero fiel, a quien agradezco que compartiera esta receta que me llevó a recordar el sabor de nuestras increíbles albóndigas de bacalao.
Es un plato genial para dejar preparado y a última hora decorar o quizás servir con una salsita caliente como lo hizo en su día nuestro compañero
Josemari
Buen provecho y acordaos de comprar productos españoles, si son latas, que sean abrefácil, que la mía era de las clásicas y tuve que ir a que la vecina me la abriera porque para eso no tengo maña.