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11.8.08

FIDEUA

Como dice Maricruz, con este look de exploradora (el sombrero tiene más de 25 años, lo compré en Paris cuando Lila me invitó a pasar un mes en su casa, el modelito ha perdurado en el tiempo, tenía una función que cumplir por lo visto), con un bagaje intenso de riqueza de opiniones acumuladas gracias a tod@s vosotr@s he intentado que el plato de mi comida sea un equilibrio de tantos por ciento entre salud, alegría y responsabilidad, sigo en mi cocina en este, un verano, el más enriquecedor de mi vida.
A la orilla de la playa, a todos los amigos que año tras año nos visitan, les hablo de todas vosotras como del mayor descubriento que ha hecho la ciencia. Hay gente que me mira incrédula, clásicos tímidos que jamás contarían sus sentimientos a través de la red, otros no saben siquiera entrar en internet, mamás a quienes sus hijos les roban el ordenador continuamente y no tienen acceso. Vuestros nombres son pronunciados por aquí con tal confianza que suelo oír, pero quien es Olivia?, ahhh!!!, sí, qué artista!!, siempre estás hablando de Maricruz!!!!, menudo libro gracias a Arantza!!!! y así así sois tantas!!!, estáis en mi corazón y en el de mi familia.
Este no está siendo un verano de viajes pero sí de muchas excursiones y vivencias, las que el verano trae y las que una se busca o siente con más intensidad que lo hiciera en otros tiempos en los que la salud no era motivo de pánico. Os iré contando alguna escapadita que hemos hecho.

Hoy os traigo la receta de una comida muy típica de la Comunidad Valenciana, de hecho en la Playa de Gandía suelen hacerse concursos de fideuá entre restaurantes y la competición es fuerte. Podéis entrar en el enlace para ver el restaurante que se llevó el primer premio, si tenéis interés.

Ingredientes
-pescado para obtener un buen fumet, prefiero que sea pescado blanco, suelo comprar pescados como la rata, la gallineta, la escorpa, cabeza de rape, el cabut etc. según la zona en la que vivís podéis encontrar distintas variedades
-almejas
-trocitos de mero, me gusta de la parte del hueso que está más jugoso
-sepia a trocitos
-zanahoria, puerro y cebolla para hacer el caldo
-tomate rallado
-cebolla rallada
-picada de ajo y perejil
-pimiento de La Vera (opcional, a mí no me gusta ese gusto en el fondo)
-fideos nº3 ó 4
-aceite
-sal

-azafrán (en mi caso es bueno añadir cúrcuma)

Preparación
Poner a hervir los pescados (excepto sepia, mero y almejas) junto con una zanahoria, un puerro o cebolla y una rama de perejil. Cuando obtengamos el fumet colamos el caldo y si hemos puesto pescados importantes intentamos aprovecharlos sacando mollas que reservaremos para poner encima de la fideuá (no suelo salarlo).
En la paella en la que vamos a hacer la fideuá sofreímos la sepia a trocitos, el mero a trocitos, la cebolla rallada, el tomate rallado, la picada de ajos y perejil (me gusta añadir a esta picadita unas almendras) que habremos hechos en un mortero, y vamos moviendo. Salamos a nuestro gusto. Si queremos poner algunas gambas también las sofreiremos en este momento pero las sacaremos para añadirlas más tarde. Añadimos los fideos y los sofreímos un poco dando unas vueltas. Añadimos el fumet y el azafrán y dejamos cocer hasta que se evapore todo el caldo. Ponemos las chirlas, las gambas y las mollas de pescado que teníamos reservadas para que cuezan al tiempo que los fideos. Cuando los fideos queden tiesos para arriba te están diciendo que ya están en su punto.

Mar, sol, calor abundante, niños, esfuerzo de mi madre que no viene a la playa porque se queda haciendo la comida, hijas que hacen windsurf, adorables sobrinos, amigos que vuelven en vacaciones, vientos de poniente que no dejan hacer la siesta sin ventilador, vuelta a la playa por la tarde con bocadillos para la merienda, helados y paseo. Vuelta a Valencia por la noche. Receta de felicidad, si mi alrededor es feliz, soy feliz, mi salud se nutre sin riesgos, solo las carencias traen falta de salud.

22.7.08

Dieta macrobiótica de desintoxicación


Y visité a Patricia como quien busca la solución a su malestar interior y exterior, físico y emocional. Escuché la conferencia que había dado el viernes anterior y había decidido dejarme llevar de su mano con confianza. Dos horas y media de consulta, una profunda observación con esos ojos negros tan bonitos que tiene, de mis facciones, mis quejas, mis hábitos, mis lloros, mis frustraciones, mi historial médico. Y al final del desnudo un diagnóstico y un programa a seguir. El diagnóstico no desconocido, cáncer pero por qué?. Por qué por segunda vez?. La Macrobiótica eleva el pensamiento de que los alimentos curan, a la esfera de la psicología, hasta tal punto de que yo podía haberme curado el cáncer sin haberme operado. No voy a entrar en este tema, cada uno es libre. Iniciaré el tema de la Macrobiótica desde el punto de vista de la prevención, de conseguir una mejor calidad de vida, desde el punto de vista de la salud. Los milagros se los dejaremos a la Vírgen de Lourdes si os parece mejor. Pues bien, digamos que el cáncer ya tiene trazado el camino en mi cuerpo y lo que hay que hacer es desmontarle todos los esquemas, engañarlo y sobre todo depurar, limpiar la sangre después de la quimio.
Y cuál es el programa, por no decir dieta, ya que la Macrobiótica no es una dieta?. Muy triste, otro mundo, otra visión de la vida, un periodo de esfuerzo, un mes sin aceite y durante cuatro meses una serie de comidas basadas en un 60% de cereales: arroz integral, mijo, cebada y quinoa, otro % legumbres hervidas con algas, otro % verduras cocidas pero con la restricción de muchas verduras como: tomate, pepino, berenjena, pimiento, espárragos, champiñones etc. Tampoco puedo comer fruta, tan solo manzana asada. Pero me hago un postre muy rico que me dijo Vega: chucrut con manzana asada. Nada de líquidos, ni siquiera leches vegetales, ni horchata, ni gazpacho. Por supuesto nada de dulces, azúcar, zumos, harinas, ni siquiera integrales, tan solo una pasta japonesa que no recuerdo ni el nombre que la tuve que comprar en la herboristería y que huele a chino sudao!!!!, permitidme la expresión, ya se que tan malo es el sudor de un chino como el de un valenciano pero como yo trabajo cara al público puedo perfectamente cerrar los ojos y decir si tengo delante un negro o un japo, aunque os suene pedante.
Así que, qué mejor fotografía que esta imagen que me mandó Ivana y que representa mi postura en la cocina cuando mis parientes comen. Si me vieráis doy penita. En toda la enfermedad no me he quejado a vosotr@s para nada, este blog ha sido un sitio en el que me he sentado a superarme diariamente pero esto, esto que estoy pasando ahora, en verano, sin poder tomar una cervecita, un gazpacho fresquito, un helado, a quién se le ocurre depurar a estas horas?, me tenía que haber esperado a Septiembre, no os parece?, ahora sí que ha llegado mi hora, la hora de la autocompasión.
Y entre dudas ando, la verdad es que esta alimentación funciona, me trata bien el estómago, digamos que me lo acaricia y mentalmente, como es una prueba de superación tan fuerte me hace olvidar otras experiencias que vistas desde este prisma no son ya nada.
Salud y placer están reñidos?. Queda el debate abierto.

15.7.08

Calabaza especiada con arroz basmati


El viernes pasado Eva me invitó a una conferencia de iniciación a la Macrobiótica. A lo largo de este tiempo habréis podido notar mi intento de abandonar ciertos alimentos y la búsqueda de la salud a través de la alimentación. Me habían hablado de un oncólogo naturista buenísimo, que también padece cáncer, porque vamos a ser realistas, el cáncer es presente y no pasado, no vale decir: tuve cáncer, qué narices, el cangrejo está ahí y mi responsabilidad es, como en el cuento de los 3 cerditos hacerle las paredes lo más rollo muro posible para que no salga de su escondite....... . Este médico, de quien tengo dos libros fantásticos publicados por él, pasa consulta en Girona y aunque queda muy lejos de mi ciudad pensaba acudir. Sabéis también por otros posts que los libros de Montse Bradford, entre otros, están siempre encima de mi mesita de noche y que la medicina ayurvédica me despierta mucho interés. Cual fue mi sorpresa en la conferencia cuando todo lo que se decía coincidía con mis búsquedas y mis intenciones de poner en práctica este tipo de alimentación. Esto no es ninguna dieta, es decir NO a la carne, lácteos, quesos, natas, cremas, salsas, fritos, alimentos refinados, azúcar, sal refinada, cereales refinados... para incrementar legumbres, tubérculos, frutas oleaginosas (aceituna, almendra, aguacate, nuez..), cereales integrales con gluten y sin gluten, leches vegetales, verduras y hortalizas verdes, rojas y blancas en forma de ensalada y gazpacho (a ser posible biológico), germinados y frutas del tiempo.
No os explico lo que es la Macrobiótica porque en google viene mucha información, pero es muy sencillo, comer lo que te da la Tierra en cada estación y de la forma menos elaborada posible. La Macrobiótica no cura el cáncer pero sí puede ayudar a que no se propague según los expertos. Mañana tengo consulta con Patricia y ella ya me irá orientando. La verdad es que yo ya estaba medio introducida en esto pero la decisión ahora es más radical, o somos o no somos.

De momento adopto la postura de mi sobrina Marina (que siempre me da la espalda cuando voy a hacerle una foto con lo guapa que es) y doy la espalda a la forma en que venía cocinando para iniciar una nueva aventura, sí, sí, aventura, porque mi familia no se sube a este barco, no os vayáis a pensar que es que llevo tripulación, no, inicio el viaje solita, quizás en algún puerto alguien se suba a mi barco. Y tengo tanta suerte al encontrar personas tan maravillosas que me han avisado de que ni una imposición ni media, ni una bronca, cada uno que coma lo que quiera, tiempo al tiempo. De momento y aunque quede un poco escatológico, con el arroz integral, el baño y yo ya empezamos a flirtear, antes nos llevábamos fatal. Uy, pero si ha quedado fisno, fisno!!!!. Y como ejemplo esta receta:

Ingredientes
una calabaza pequeña o media de las grandes
2 dientes de ajo
una cucharada de cominos rallados o machacados
1/2 cucharada de mostaza blanca
perejil picado
aceite
sal

Preparación
Se corta a dados la calabaza. Se sofríe el ajo laminado y se añade la calabaza cortada. Se añaden las especias y un poco de sal. Se baja el fuego. Se cuece en su propio jugo, no hace falta añadir agua. Se espolvorea con perejil antes de servir.
Se acompaña con arroz integral basmati hervido.

Cuando estaba a medio terminar se me ha ocurrido añadir media manzana a trocitos y quedaba de cine. Aunque la foto ya estaba hecha, es una sugerencia. También deciros que si encontrais el arroz soso, podéis añadir gomasio (sésamo con sal marina) que le da un sabor muy bueno y contiene mucho calcio. A mí se me ocurrió casi al final de la comida, iré experimentando.
SALUD