LA VAINITA CRUZA EL CHARCO
La semana pasada recibí el primer paquete del Año, venía de muy lejos y por gentileza de Omar, amigo simpático que viaja sin equipaje, me llegó el regalo de La Vainita, mi amiga Mercedes del blog La Vainita Orgánica, en Venezuela.
Todo empezó cuando un día visité su blog, le dejé un comentario y ella, amablemente vino a conocerme y me dijo que su amiga Kelly se pondría en contacto conmigo para darme unos consejos. Entonces yo empezaba la quimioterapia y toda ayuda era poca. Kelly estaba dando un cursillo de Cocina Ayurvédica en el Restaurante que Mercedes y su familia tienen en Venezuela. Cuando regresó a París, se puso en contacto conmigo y me inició en los germinados, me dió consejos de alimentación, me envió cartas preciosas y me facilitó medicamentos que aquí en España eran imposibles de conseguir.
Entonces fue cuando descubrí que aquí detrás había algo más que un simple pasatiempo, algo que iba más allá de sacar a lucir un plato o compartir una receta, aquí había gente que se preocupaba por mi Salud, que sin conocerme de nada me entregaba parte de su tiempo, de su riqueza espiritual y moral, y también su atención. Todo ello era algo que, por aquel entonces y sería definitivo, echaba en falta de gente que se hacía llamar amiga y que ya no cogerían el teléfono para saber de mí.
El tiempo ha ido situando, como bien me dijisteis algunas de vosotras, a cada uno en su lugar, han surgido amistades inesperadas, los silencios han cobrado vida y se hacen llamar por su nombre, y ahora, que se acerca otro momento difícil, siento el miedo de la gente, siento que quien no estuvo quizás lo hizo por prudencia, por respeto y ese aislamiento lo he interpretado como abandono.
Mercedes, mi Gordita es una mujer tan acogedora, tan envolvente, con tanta luz y color a la vez, que se me antoja su abrazo en los momentos más tristes. Es que es muy fuerte lo que estoy contando, es que no es cualquier cosa, dada la indiferencia de los seres queridos que nos rodean. Es que lo que me ofreció Kelly, así, a pelo, sin más, no deja indiferente a nadie.
Es un consuelo que a pesar de todo lo malo que vivimos, todavía quede gente con este calibre, con esta humanidad y desprendimiento.
Desde Venezuela para A LAS 3 DE LA TARDE: un delantal verde esperanza para mi cocina, cajita de madera lacada en verde (más esperanza) que guarda un rosario de perlitas y postal con la serigrafía de La Vainita, manuscrita, me encanta su letra, es joven, como ella, como su espíritu, redonda como su bondad, como imagino sus abrazos y minúsculas grandes, como hablando en voz baja, dulce .... . Gracias Mercedes, por tu amistad, y también gracias a Omar. Cuán rico tiene que ser el espíritu de una persona para que esta viaje sin equipaje?.


