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15.1.09

LA VAINITA CRUZA EL CHARCO


La semana pasada recibí el primer paquete del Año, venía de muy lejos y por gentileza de Omar, amigo simpático que viaja sin equipaje, me llegó el regalo de La Vainita, mi amiga Mercedes del blog La Vainita Orgánica, en Venezuela.
Todo empezó cuando un día visité su blog, le dejé un comentario y ella, amablemente vino a conocerme y me dijo que su amiga Kelly se pondría en contacto conmigo para darme unos consejos. Entonces yo empezaba la quimioterapia y toda ayuda era poca. Kelly estaba dando un cursillo de Cocina Ayurvédica en el Restaurante que Mercedes y su familia tienen en Venezuela. Cuando regresó a París, se puso en contacto conmigo y me inició en los germinados, me dió consejos de alimentación, me envió cartas preciosas y me facilitó medicamentos que aquí en España eran imposibles de conseguir.
Entonces fue cuando descubrí que aquí detrás había algo más que un simple pasatiempo, algo que iba más allá de sacar a lucir un plato o compartir una receta, aquí había gente que se preocupaba por mi Salud, que sin conocerme de nada me entregaba parte de su tiempo, de su riqueza espiritual y moral, y también su atención. Todo ello era algo que, por aquel entonces y sería definitivo, echaba en falta de gente que se hacía llamar amiga y que ya no cogerían el teléfono para saber de mí.
El tiempo ha ido situando, como bien me dijisteis algunas de vosotras, a cada uno en su lugar, han surgido amistades inesperadas, los silencios han cobrado vida y se hacen llamar por su nombre, y ahora, que se acerca otro momento difícil, siento el miedo de la gente, siento que quien no estuvo quizás lo hizo por prudencia, por respeto y ese aislamiento lo he interpretado como abandono.
Mercedes, mi Gordita es una mujer tan acogedora, tan envolvente, con tanta luz y color a la vez, que se me antoja su abrazo en los momentos más tristes. Es que es muy fuerte lo que estoy contando, es que no es cualquier cosa, dada la indiferencia de los seres queridos que nos rodean. Es que lo que me ofreció Kelly, así, a pelo, sin más, no deja indiferente a nadie.
Es un consuelo que a pesar de todo lo malo que vivimos, todavía quede gente con este calibre, con esta humanidad y desprendimiento.

Desde Venezuela para A LAS 3 DE LA TARDE: un delantal verde esperanza para mi cocina, cajita de madera lacada en verde (más esperanza) que guarda un rosario de perlitas y postal con la serigrafía de La Vainita, manuscrita, me encanta su letra, es joven, como ella, como su espíritu, redonda como su bondad, como imagino sus abrazos y minúsculas grandes, como hablando en voz baja, dulce .... . Gracias Mercedes, por tu amistad, y también gracias a Omar. Cuán rico tiene que ser el espíritu de una persona para que esta viaje sin equipaje?.

13 comentarios:

Maria José 15 de enero de 2009, 8:35  

Es gratificante recibir cariño. Pero cuando llega de gente que ni te lo imaginas, es aún mayor.
Es penoso pero cierto que hay muchas personas que están a nuestro lado y no nos dan ese cariño que nos da alguien que no conocemos en persona.
Te puedo comprender perfectamente.
Bueno, ya va quedando menos... Ya sabes, cada día ves sacando un poco más de esa Anita con fuerza y coraje. Esto para ti debe de ser pan comío... Besos guapa

dewinter 15 de enero de 2009, 12:36  

Que hermoso ver florecer semillas que plantamos, muchas veces sin saberlo. Sus flores son el presente mas preciado...
Ya sabes lo que dicen del presente, el pasado no existe, el futuro es incierto, lo que tenemos es un regalo, por eso se llama presente. Y presente es para ti recibir tanto apoyo, tanto cariño, desde lejos y desde cerca. Recoge toda esa fuerza que te llega, cruzando mares y océanos, hazla tuya, el triunfo está en tu mano, eres tú.

comoju - Cova 15 de enero de 2009, 19:39  

Todo esto es para que veas la de gente que te aprecia, a la de gente que le has entrado muy dentro y que de una forma u otra, quieern dejarte constancia que están ahí
Por todas ellas, ese verde esperanza es lo que debe predominar en ti pues con la fuerza y el cariño que desde aquí se te manda, no hay que mirar atrás. y hay que afrontar lo venidero con una sonrisa y pensando siempre en positivo

Un beso enorme

pochogarcés 15 de enero de 2009, 21:11  

Esa Gorda es el ser mas hermoso que he concido en la vida! no solo lo pienso, lo siento y lo comparto!
Un beso Ana!

La vainita Orgánica 15 de enero de 2009, 21:18  

Hay Anita porque me haz hecho esto de exhibirme en publico, ya me habías dado las gracias por correo y fue mas que suficiente, mis gordas mejillas me las haz puesto fosforescentes de la pena, y he llorado muy conmovida de tanta emoción,nunca pensé que a mi avanzada edad podían hacerme sonrojar tanto :)
Este ha sido un gran y hermoso regalo de cumpleaños , me encanta haber podido compartir contigo dos de mis mas grandes tesoros de la vida "Kelly y Omar".
Me encanta también ratificar que el secreto de la vida es "compartir" y que en la sencillez y la simpleza esta la esencia de nuestras almas, toda esta gente bonita que te quiere y te acompaña tiene esto en común, estamos contigo así que pensamientos positivos y muchas sonrisas bueno! que todo va bien! y veras que en cualquier momento yo voy y te doy personalmente un gordo abrazo! ya verás!!!!! :) y además nos comeremos muchos mazapanes que me encantan!!!! :)

SEFA 15 de enero de 2009, 23:13  

Ya se que quiza lo que yo te diga no sea muy interesante, pero es lo que siento.
Me emociona, ver, leer, hablar....con personas que ni siquiera algunas veces no venos ni una foto y sin embargo son amigos de verdad, como veo, por lo que te leemos y por lo que me ha pasado a mi.
Me alegro por ti y te deseo lo mejor, un abrazo muy fuerte. SEFA

Carmen 16 de enero de 2009, 2:10  

Querida, no te me achicopales, no te me aflojes ni te me des a la añoranza por lo que estuvo y no está. Y sabes bien de lo que hablo. Así que nada de miedos, ya te dije que todo va a estar mejor y más bonita te vas a sentir.
Así que aquí si literalmente: a lo hecho P E C H O.

Te mando todo mi coraje y valentía para ti, muñequita linda

Soledad Perez 16 de enero de 2009, 20:25  

Querida amiga, ¡cuanto me alegro por ti! Toda esa ayuda te sirve para seguir tirando este carro. ¡cuanta falta me hace una amiga gordita con mejillas fosofrecentes y con tanto cariño! Alguien que se interese por mi como lo hacen contigo, yo tengo familia para todo lo que eso significa, lavado, aseo, cuidados, etc pero nunca me preguntan siquiera como me siento, menos sehan interesado por leer mis cosas, este es mi mundo y ahi queda, solo las palabras y cariños que recibo de gente que ni siquiera conozco me dan aliento para seguir.Disfruta tus amistades porque los pequeños gestos son los que hacen las grandes diferencias. saludos a La Vainita Organica. ( como vainita se me ocurre que aun guarda mucho para dar.
cariños

Adormidera 17 de enero de 2009, 9:01  

Ana, llevo un par de días intentando meter baza... jolín, ni que me costara mucho normalmente dejarme ir en palabras. Pero cada vez que entro, algo me emociona y bloquea mi capacidad.
Hay una bola inmensa de energía a tu alrededor, en torbellino giran palabras como hojas que arremolina el viento, personas de lejos, de cerca, sentimientos, dolor, esperanza... es tan grande que yo me siento muy chiquita para atreverme a decir nada.
En algún sitio te leí, y ahora no puedo recordar donde (jo, ¿o será que lo soñé?) que recibías más de fuera pero que a lo mejor tu gente cercana se había mantenido alejada por respeto. Y ahí me sentí tocada. Porque quizá a mí con la gente que me rodea también me cuesta más. Cuesta porque piensas que incomodas, porque yo misma exijo para mis problemas médicos distancia y soledad, y pienso que los demás funcionan igual.
Alguna vez me pasó dar mil vueltas alrededor del teléfono, dudar si cogerlo para preguntar a alguien cómo le va... es algo tan personal... nos equivocamos tanto en dibujar los límites al respeto debido a la intimidad que luego no sabemos saltárnoslo, y en las dudas se va el tiempo precioso en que los demás necesitan nuestro abrazo... y nosotros abrazar.

Nos intentan proteger desde pequeños del dolor, se procura no mencionarnos la muerte ni ciertas enfermedades, minimizar lo malo de este mundo en un afán protector. Así nos enfrentamos ya muy talluditos con lo natural de nuestra imperfección, y nos asusta, Ana. Y no sabemos.

Las familias que nunca tuvieron problemas en su vida difícilmente van a ponerse en la piel de una persona en dificultades. Yo lo veo como facetas que tienen vacías, modelos que no tuvieron, que no saben reconocer ni aceptar. Y la tendencia es a correr un tupido velo.

Pero hemos sido nosotros, los que tenemos la oportunidad no sólo de enseñar granjas a los críos para que no olviden qué es una vaca, sino que no todo es rosa y fácil, nosotros los que podemos educar en la solidaridad, en el abrazo, y no lo hacemos.

Hace unos meses, charlando con alguien importante para mí, no pude evitar llorar por algunos episodios pasados en mi vida. Y sé que en ese momento yo fui esa vaca de granja para él. Cincuenta y tantos, una familia cercana pequeña, ausencia por entonces de problemas = incomprensión, extrañeza, no empatía real sino una especie de "pena" y un no saber reaccionar. El miedo a ver de cerca la muerte o simplemente el sufrimiento, Ana, es tan grande que no lo pueden evitar. Prefieren vivir en su vida cómoda y ajena... hasta que les toque y entonces ya todo es otro cantar.

Yo misma que desde que tengo uso de razón viví la enfermedad en casa, vengo de una familia grande muy unida en la que el juanete de cualquiera era el juanete de todos, a veces me quedo sin saber reaccionar, porque soy de las que huyen de los abrazos hasta que no estoy preparada para recibirlos, antes me aovillo y me lamo yo sola. No se lo tomes en cuenta si piensas que pueda ser por algo así, aprenderán. Si no, ellos se pierden crecer, e igual que tú te pierdes sus abrazos, ellos se pierden tu calor y fuerza.

Y va también para Rebeca y para Soledad (y para el que sea que lea y esté en alguna situación similar). Mientras llegan los abrazos y la preocupación perdida en el egoísmo y el desconocimiento que impera, aquí hay abrazos para regalar.
Y felicidades a Mercedes (me parece que era su nombre) por tener la capacidad tan grande de dar. Ojalá de verlo aunque sea escrito, aprendamos los demás.

Un beso, preciosa, y aunque no lo menciono quizá por lo mismo que vengo contando, por pudor y cierto respeto, no me olvido que son momentos durillos estos de ahora... pero estoy... ¿tú cómo estás?

Adormidera 17 de enero de 2009, 9:03  

Ups, perdón el tocho, jajajajajajja.
Cuando leas, hazme una señal y borro, que me quedo con la página para mí sola.
Besitos

Soledad Perez 17 de enero de 2009, 22:07  

Uffff Ana, Ana, mi Ana, que te leo desde siempre, que me encanta esa mescla de platos deliciosos y tu vida hecha receta para personas como yo.Te siento tan cerca amiga, me veo en ti, si las dos estuvieramosd desnudas, no habria rechazo, no habria temores, no habria verguenza ¡que rico es abrazar a alguien que te entienda! y tu me abrazas fuertemente con cada una de tus palabras por que ¿sabes amiga? hemos tragado el mismo sabor salobre de las lagrimas, hemos cruzado la barrera del espejo, hemos crecido, hemos aprendido y si, no soy ni remotamente la misma persona que era antes del cancer, soy nueva por dentro, veo diferente y quiero empezar a quererme, a sentirme, a tocarme a reconocerme en este cuerpo disparejo, pero lo que debo enderezar y tratar de que sea siempre simetrica es mi alma.Gracias Ana por tu empuje, por la fuerza que me transmites quizas desde tus propias debilidades y tal como tu dices: dejare que lleven ellos esos putos cantaros y si no ahi se quedan pero yo aprendere a valorarme. No puede esta enfermedad que me ha enseñado tanto quitarme el valor que tengo, el valor que merezco que me denese valor que me ayudo a pararme, a seguir adelante. Creo en Dios, en su poder y por eso creo con toda mi fe que el esta conmigo y me lo ha demostrado una vez mas trayendo hasta mi propio dolor personas como tu, como Adormidera que me dicen: "aqui estoy si me necesitas" he aprendido que a veces estamos tan cerca de las personas que no las vemos pero hay otras que con el pensamiento cruzan mares y montañas para decirte y hacerte sentir que estan contigo.
Gracias Ana por tu apoyo y te dedicare una receta bien chilena para ver si la puedes degustar.
Con todo mi cariño, un abrazo muy apretado para ti mi hermana de dolores.

Bluesoul 17 de enero de 2009, 22:42  

hola...no se como vine a parar aquí uno entre tanto click ni se acuerda, pero este post me encanto y más porque soy VENEZOLANA y así de linda es nuestra gente, de prestar ayuda sin que te lo pidan y sin conocer a la persona...así de panas!!! que bueno que una amistad cruce fronteras en un abrir y cerrar de ojos...

saludos te sigo leyendo desde La Isla de Margarita - Venezuela

Ana 18 de enero de 2009, 21:58  

Gracias Mª José, siempre eres la primer, tan pizpireta, me encantas.
Rebeca, la verdad es que fuerza no me falta, hasta para los momentos tristes tengo recursos, porque los veo venir, y entonces me calzo mis mejores galas y comienza la lucha, hasta que se pasa.
Así es Cova, cualquiera no te da a ti la razón, jejejeje, va en serio, aunque me caiga de vez en cuando quiero que mi mensaje siempre sea el mismo, NO MIRES ATRÁS, SI MIRAMOS ATRÁ EN LOS ANDENES, LA IMAGEN PERMANECE COMO UNA PROMESA (Un toque de canela). Vaya, qué coincidencia con la canela jajajajja.
Pocho, bienvenido a mi blog, es cierto, si la cara es el espejo del alma, nuestra Gorda tiene alma para un regimiento.
Vainita, tú te mereces esto y más. Que todo el mundo conozca la belleza de tu corazón. Cómo me gustaría ver esas mejillas fosforescentes, en vivo, cómo deseo ese abrazo!!!!, no te lo puedes imaginar.
Gracias Sefa, yo también lo siento así, a veces es difícil creerlo y yo no imaginaba todo esto, ha valido la pena. Quizás necesitaba la enfermedad para llegar hasta aquí.
Carmencita, déjame emocionarme, que eso no es malo mujer y yo me tomo estas cosas muy a pecho, quizás porque coinciden con mi actitud en mi más puro estado y la he podido descubrir tras esta pantalla. Te crees tú que hay mucha gente que vaya por la vida en este plan?. Yo salgo a la calle y no encuentro a nadie, todo el mundo lleva los pies atrás y la cabeza adelante, no sabemos ni andar siquiera, esa es la prisa que llevamos.
Sole, amiga, no estoy muy gordita pero creo que ya te he demostrado que mi abrazo no te va a ir faltando en adelante. Irás poniendo las cosas en su lugar, ya me irás contando, tiempo al tiempo.
Adormidera, antes de contestar estos comentarios necesité postear urgentemente el siguiente post al leer tu comentario aquí.
Sole, no dejes de venir, cocina para mostrarme tus costumbres, yo aquí haré lo mismo para ti también.
UN FUERTE ABRAZO A TODAS Y GRACIAS POR VUESTRAS PALABRAS, CADA MÍA ME LLENO MÁS DE ELLAS.