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31 enero 2010

Montadito de tomate con anchoas

Esta ensalada la hacemos en casa muy a menudo. Es una base para cualquier montadito que queramos preparar: jamón con tomate, lomo asado con tomate, lomo de caña embuchado, chorizo, bonito del Norte, anchoas, salmón, etc. En esta ocasión el protagonista era uno de tomate con anchoas, muy fácil de hacer y para lo que necesitamos siempre buenas materias primas, buenos tomates sobre todo y un buen aceite.
Rallamos tomate en un plato, a mí me gusta ponerlo en la nevera un rato para que coja ese punto de frescura del verano.
Añadimos sal Maldon (o cualquier sal, claro está).
Un buen chorro de aceite de oliva vírgen extra.
Troceamos cebollino, para ello me gusta emplear unas tijeras de cerámica que cortan fenomenal las hierbas.
Picamos ajo y encima añadimos para decorar unos piñones.
Estas herramientas nos servirán de izquierda a derecha: para cortar queso a virutas, para colocar el tomate en cada montadito y para sacar las anchoas de los botes de cristal en que vienen presentadas al igual que el bonito del Norte. Las podéis encontrar en cualquier tienda. Las pinzas que en principio eran para terrones de azúcar, las he dedicado a estos menesteres, son muy prácticas.
Además del de tomate hice unos de berenjena asada con virutas de queso. Para asar la berenjena, la parto por la mitad y la espolvoreo con aceite, sal, pimiento rojo picante y perejil. Si queréis poner ajo picado también va muy bien pero cuidado que el ajo se quema con facilidad en el horno antes de que las berenjenas estén listas.
Y como tenía un resto de un bonito que compré y freí con ajos, delicioso cuando sobra y te lo comes frío, saqué unos lomos e hice algunos montaditos con el tomate y el bonito, también resultones.
Utilicé anchoas de L'Escala, con permiso de mis amigos del Norte, que no son pocos, están sabrosísimas, no sabría por cuáles decantarme.
Estas sacaron unas finas espinas que no molestaban al comerlas, se puede apreciar en la foto.
Las anchoas de L'Escala tienen mucho prestigio también, son un producto excelente en la cocina mediterránea y para las personas que tenemos la tensión arterial baja son muy recomendables.
Salud!!!

28 enero 2010

Brownie de chocolate con pistachos


Habéis probado el coulant de Mor & Coulant? Mor &Coulant es un producto de Xavier Mor que os permitirá elaborar este postre tan preciado, sencillo pero laborioso, en vuestra casa, de una forma rápida. 
El cacao utilizado es puro, rico, criollo, de excelente calidad.
En el bote encontraréis las indicaciones para su preparación. El producto contiene: el cacao, una manga pastelera y los moldes para 6 coulants.
Nosotros tenemos que añadir: agua y aceite, remover todo bien y verter en los moldes que coceremos en el horno.
Aquí está el secreto de este postre, en acertar la temperatura para que dentro quede líquido y al romper nos sorprenda con esa textura.
A mí se me coció demasiado y he decidido llamarlo brownie, no sobró ni uno a pesar de ello. Este horno siempre me engaña, no aprendo.
Si vuestro horno es fuerte no lo dejéis los 9 m que indican las instrucciones porque os quedará demasiado hecho.
Un par de ellos los comimos con pistachos rallados, otros con helado de vainilla, dad paso a vuestra creatividad y degustad este postre con muy poco tiempo de preparación.
Nosotros lo compramos en Navidad y no surgió el momento para consumirlo puesto que son fechas de abundancia. Y ahora lo hemos apreciado mucho más.
Si no dejáis que se enfríe y lo mezcláis con un helado, el contraste de temperaturas os dejará boquiabiertos.
Si queréis comprar pistachos pelados en pequeñas cantidades, yo lo adquirí en Lonpré Gourmet, en formato pequeño que quizás no vengáis a gastar en más ocasiones. Os sugiero prudencia a la hora de comprar estos ingredientes que no solemos gastar a menudo, acaban perdiéndose. La primera vez que vi pistachos pelados en un blog corrí a comprar y me llevé una bolsa de dos kg en un almacén, pensé que así me salía más barato. Pasó el tiempo y no se me ocurrió aplicarlos a ninguna receta, cuando los destapé estaban rancios.

23 enero 2010

Merluza en salsa verde


La salsa verde que hoy emplearé con esta merluza no es lo que solemos llamar aquí en Levante "picada de ajo y perejil o picadita", y que obtenemos al picar en un mortero: ajo y perejil, sal y aceite. También se pueden añadir almendras tostadas para algunos guisos como suquet de rape, all i pebre de anguilas o incluso una fideuá, dependiendo de gustos.
Aquí añadimos esa picadita a la sepia a la plancha, chipirones, tellinas, mejillones al vapor, es una picada con mucha aplicación y al hacerla, bien en mortero o minipimer, incluso Thermomix si la hacéis en cantidad, no tenéis problema para guardar la que os sobre porque aguanta bien en un frasco de cristal en el frigorífico.
Pero la merluza en salsa verde es un plato en el que el pescado va guisado y acompañado de una exquisita salsa que toma el color verde del perejil.
Tenía unos medallones de merluza y pedí a mis compis twitteros sugerencias para hacerla. Pintxo me sugirió su receta y reconociendo lo buen cocinero que es no dudé en ponerla en práctica. Así que, va dedicada a él. Podéis visitarlo en su blog llamado El mónstruo de las galletas.

Las cantidades son exactamente las mismas porque disponía de esa cantidad de merluza para cuatro personas. 
- 8 medallones de merluza
- 100 gr. de cebolla
- 3 ajos
- 200 gr de almejas 
- 150 ml de vino blanco
- 200 gr de guisantes
- 4 huevos cocidos
-  puntas de espárragos
- aceite de oliva,  perejil picado, sal y harina.
Como vemos en la foto de arriba, aunque la merluza era fresca, estaba congelada y la descongelé con leche. La escurrí, la salé y la rebocé para freírla vuelta y vuelta. La separamos.

En la cazuela sofreímos el ajo picado y la cebolla rallada, añadimos los guisantes, las almejas y el vino y dejamos cocer hasta que reduzca el vino a la mitad. Añadimos entonces la merluza que habremos rebozado con harina y cubrimos con caldo de pescado (podéis poner agua también).
Dejamos cocer unos 10 minutos y añadimos el perejil picado rectificando también de sal.

En el último momento añadimos las rodajas de huevo duro y los espárragos, esto lo hice al servir el plato para que no se mezclara todo con la salsa.

Acompañamos este plato con un vino Albariño, Pazo de Señoráns 2008, delicioso!!!! Pinchad en el enlace para ver sus características. 
Y dice mi hija pequeña: "pero si es del 2008, está caducado!!!!!" jajajjaja

20 enero 2010

Ensalada de kaki pérsimon con escamas de Señorío de Quevedo


No es tomate, no es naranja, pero contiene vitamina C, qué es?, kaki pérsimon. Contiene grandes cantidades de vitamina A y licopeno, tiene propiedades laxantes y su pulpa dura necesita de cuchillo y tenedor.
Esta ensalada hecha con tan solo tres ingredientes: una endivia biológica, un kaki pérsimon y escamas de un queso que compramos estas Navidades, Señorío de Quevedo, resulta muy fresca al paladar.
Sugiero que la acompañéis con una vinagreta suave, también combina con la salsa de soja o tamari.
Salud!!!

18 enero 2010

Alcachofas templadas con piñones


Huyendo un poco de la típica preparación que suelo hacer de las alcachofas, esta vez pensé servirlas en ensalada pero a la vez me apetecía que estuvieran un poco cocidas, tan solo un poco para quitarles esa dureza de la crudité.
Las pelé y corté en rodajas. Les di un hervor y escurrí.
Como soy una adicta al limón al disponerlas en ensalada les añadí unas rodajas y un puñado de piñones.
Aceite AOVE indispensable al servir y en mi caso, me comí hasta las rodajas de limón.
Si quieres completar la cena puedes tostar unas lonchas de jamón (si ibérico, mejor, si estás en la cuesta de Enero, un D.O Teruel, fantástico) que le van estupendas al plato (yo le pido al charcutero que me lo corte en virutas).
En nuestro caso solo hice esta ensalada, en una de esas noches de Navidad que lo único que te apetece es algo tibio, suave y sano.

14 enero 2010

Fideos con cordero lechal


Este es uno de mis platos estrella del verano. Aquí lo llamamos "Fideus amb carn ( Fideos con carne)". Mi madre en invierno no lo suele hacer porque las habichuelas de tres tipos que lleva no son de temporada, sobre todo "el garrofó" que a nosotros nos gusta tiernísimo y aquí tienen costumbre de cogerlo ya crecido. También añadimos unas habichuelas locales que llamamos "fartets", una especie de alubia redonda pero un poco morada que hacen el caldito espeso.
La carne que se utiliza es el cordero y para suavizar, un poco de pollo. Si se utiliza un cordero de una edad, el plato suele repetir a lo largo de la tarde. Si se utiliza un cordero lechal, aunque encarece un poco, la suavidad de la receta es brutal y la digestión está garantizada. De hecho, acabo de comer y fotografiar, y no se me ha ocurrido otra cosa que hacer los ejercicios para las lumbares que me mandó el osteópata, así que fácilmente después de esta comida se puede uno ir a trabajar sin modorra. 
Ingredientes:
-bracito de cordero lechal (se puede poner pierna también, pero el bracito es más tierno)
-muslo y contramuslo de pollo (o bien unas alitas si os gustan más)
-una zanahoria
-una chirivía
-un nabo
-dos patatas gordas
-fideos del nº 2 
-un puñado de habichuelas verdes (perona por ejemplo)
-un puñado de garrofó (no he puesto porque no es temporada)
-un puñado de alubias frescas que tenía congeladas
-una cebolla rallada
-un tomate rallado
-pastilla de caldo de carne bio (en herboristerías)
-aceite AOVE
-sal
-azafrán
Se sofríe la carne en la cazuela (para estas comidas me gustan las cazuelas de hierro). Se añade la cebolla rallada y se sala.
Cuando tengamos la cebolla dorada añadimos el tomate rallado y sofreímos.
Añadimos toda la verdura troceada, damos una vuelta a todo para que coja el sabor del aceite y añadimos el agua para la cocción. Cuando empiece a hervir añadimos las habichuelas que tengamos congeladas y salamos, cerramos la olla.
Dejamos cocer unos 15 m dependiendo del tipo de cordero que utilicemos y también del tipo de olla que tengamos.
Pasado este tiempo apagamos el fuego, destapamos la olla para cocer los fideos.
Ponemos un puñado por cada comensal, rectificamos de sal, añadimos el azafrán y la pastilla de caldo, cocemos hasta que los fideos estén en su punto, apagamos y dejamos reposar.
Servir en el plato más bonito que tengas en casa, sí, sí, saca la vajilla, esa que no gastas nunca, tan solo en Navidad, porque el único traje que te vas a llevar el día que te mueras será uno que no lleve bolsillos.
Este es el plato de la vajilla que me regalaron cuando me casé, lo he sacado para vosotr@s, para que la receta quede tan apetitosa que os animéis a comer estos platos calientes de cuchara que en invierno tanto apetecen.
Ahhhh, y no os olvidéis de acompañarlo de un buen vino, que os caliente el cuerpo, algo tan sano como un tinto que lleva la espada bien puesta para luchar contra el bicho. Os recomiendo un Viyuela crianza 2004 para un plato como este. Esta bodega tiene unos vinos de importancia.
Bon apetit!!!!!

11 enero 2010

Lentejas con bacalao


Antes de comenzar el primer post del Año 2010 desearos todo lo mejor e invitaros a que me acompañéis en esta nueva etapa que comienzo en la que advertiréis que se producen algunos cambios en el blog.
Deseo volcaros toda la ilusión que siento en este nuevo Año que empezamos a través de mis recetas y acompañaros en las vuestras.
Ya ha pasado la Navidad y hay que tomar otro rumbo, cambiar el chip, volver a la vida normal, sacrificar unas cosas por otras, en el mejor de los casos quizás una cena en un restaurante con tu marido para poder comprarle unas botas a tu hija, somos padres, quién de vosotros no lo hace? 
Cambiamos de comidas, volvemos a la austeridad, el cuerpo nos lo pide hastiado de azúcar y otros excesos.
Hace frío y la mayoría de vosotros estáis rodeados de nieve. Aquí en Valencia no tenemos esa, para mí, suerte, el frío es intenso pero nuestro sol  lo atenúa. Agradezco estas temperaturas que mi cuerpo acoge como un baño de aire fresco en medio de los repetidos sofocos propios de mi tratamiento médico.
Sin embargo, los que vienen de fuera gritando: Mami, qué frío hace!!!, necesitan algo caliente.
La nevera está llena de cosas que sobraron estas Fiestas y que no cuadran para hacer recetas innovadoras. Es pues, momento para inclinarse por una cocina de aprovechamiento o reinventar las recetas de cada día utilizando todo lo que ronda por nuestras neveras y que hizo nuestras delicias esta Navidad. Al menos yo, necesito ir liquidando botes abiertos, tuppers y demás visitantes de importación o locales, necesito renovar, Año Nuevo, nevera limpia y llena de fruta y verdura fresca.
Quizás esos foies, carnes u otras extravagancias, no vuelvan hasta las próximas Fiestas pero ya tuvieron su momento y verdaderamente los volveremos a apreciar si no los comemos a todas horas.
Me inclino pues, para estrenar el año, por unas humildes lentejas, acompañadas de un resto de exquisito bacalao inglés que me regaló mi suegra. 
Estas fiestas hemos dejado de lado las legumbres, influenciados por recetas más exóticas, o tradicionales en algunos casos, como el cocido del día de Navidad en algunas familias.
La mezcla de lentejas con bacalao me resultó intrigante. El sabor del caldo semeja a un potaje típico de la zona de Alcoy llamado "borra" que hacía mi abuela y era riquísimo aunque tan solo fuera porque lo hacía ella.
Y aprovechar un caldo de hervido en el que la patata se deshizo y sabe a  gloria junto con otro de brécol, es lo que hace que me ponga manos a la obra.
Sofrío un ajito tierno, el bacalao desmenuzado y una zanahoria morada (no las había visto jamás), que compré en la verdulería bio del Mercado Central. 
Añado un bote de lentejas bio cocidas y escurridas. Damos unas vueltas para que sofrían, sí, que sofrían las lentejas, que no lo había hecho nunca y quedan muy ricas.
Calentamos los restos de calo que habremos juntado, vamos removiendo y añadimos unos cazos de este caldo a la sartén honda donde estamos haciendo el sofrito.
Dejamos hervir unos 20 m y listo.
La sal y las especias a gusto de cada uno. En este caso, como el bacalao ya lleva su sal y el caldo también, no he añadido más.

Aquí os dejo un boli para que me comentéis todas vuestras ilusiones para este Año Nuevo que compartiremos.