Sigo con la práctica del libro de las monjas y me parece que con este libro la voy a errar pocas veces porque estas recetas garantizan el éxito. Esta segunda receta que pongo en práctica son unos amarguillos, que por cierto el nombre les va de maravilla porque el limón que llevan mezclado con la almendra (marcona a ser posible por favor), da lugar a un saborcillo muy peculiar. Como no llevan mucho huevo, lo que predomina es la almendra y el azúcar, pero esta textura va suavizada con pasta de boniato (los asé al horno para añadirlo a la receta), de lo contrario quedan unos dulces más secos. Son rapidísimos de hacer y la receta, las que tengáis el libro la podéis encontrar allí.
Yo, de momento, como en la película de Julia & Julie, estoy iniciando mi carrera de pastelera, libro en mano.
Aquí los ositos del árbol peleando por devorarlos. Y como ya no se si publicaré nada más antes de Navidad, desde aquí quiero agradecer a tod@s vuestras visitas y comentarios en este tiempo, que me han ayudado a crecer, siempre aprendiendo de vuestra mano. A tod@s Feliz Navidad, Felices Fiestas y mucha, mucha Paz.
Desde aquí con todo mi respeto les pido a las monjas del Monasterio de Santa María del Socorro de Sevilla, que me dejen cambiar el nombre a la primera receta de su libro: Los dulces del convento, que ellas han llamado Almendrados. El resultado de esta receta son unas Marquesas deliciosas como jamás en mi vida he probado. Os recomiendo el libro que está lleno de consejos y buen hacer, las fotografías son preciosas y las explicaciones muy buenas. Ellas llaman esta receta: Almendrados. Para mí un almendrado lleva implícita la característica del crujiente de la almendra. De esta receta salen unas blanditas marquesas con un excelente sabor a limón que va atenuándose conforme pasan los días. La mezcla de la almendra (marcona a ser posible) con la yema y la mantequilla (de buena calidad) da lugar a una deliciosa masa de la que saldrán estos preciados dulces en forma de magdalena que conservan perfectamente un mes. Como no tengo permiso para publicar la receta ni la cara dura para cambiar el nombre, copiarme los ingredientes y publicar, os sugiero que os compréis el libro, no os arrepentiréis. Y digo yo: a cambio de la publicidad del libro, qué me llevo yo? Os planteo el post de esta manera, es un buen comienzo para un debate sobre lo que en estos días está a la orden del día en internet, la privacidad, el cierre de webs, las descargas..... . Debo copiar la receta del libro para compartirla con vosotras o el derecho de autor me lo impide? Si hago referencia al libro, es suficiente para publicar la receta? Cómo debería regularse esto? Una vez copié la leche de avena del libro de las leches vegetales y su autora, Mar, me contestó diciendo que no tenía derecho a publicar una receta, una receta que todo Thermomixlandia conoce y que ella no ha inventado pero que, al fin y al cabo, publicó en su libro y tiene los derechos de autor. Un libro que, por su precio, con tan solo por lo que se ahorra haciendo un par de recetas, vale la pena comprar. Es un tema complicado porque pienso que en Cocina está todo inventado y este es un sitio para compartir nuestros conocimientos, la imaginación que ponemos al hacer las comidas, nuestras experiencias a lo largo de la vida, nuestra capacidad de transformación de unos ingredientes por otros. Cada uno se pone sus límites y yo, según voy cometiendo errores, voy aprendiendo. Si aquella vez, ofendí a Mar, esta vez no voy a ofender a las monjas.
El Domingo fuimos a dar un vistazo al huerto y vimos que había acelgas para dar y tomar. Disfruté cogiendo montones pero luego en la nevera no duran mucho. Le di un buen puñado a mi hermana, hice unas cuantas hervidas con patatas y hoy he hecho esta empanada que es una spanakopita pero con acelgas. La spanakopita es una empanada muy típica en Grecia, se puede ver por todas las calles, es el snack universal en este país, se puede comprar en cualquier panadería, comer camino al trabajo, en cualquier momento del día, supongo que como aquí las empanadillas. Leí la receta pero la he hecho a mi manera, me he vuelto rebelde y si no tengo un ingrediente o no me gusta, lo sustituyo por otro, será que voy adquiriendo personalidad?, será bueno o malo? Herví todas las acelgas para que no se me perdieran. Escurrí 500 gr para utilizarlas en esta receta. Utilicé una cebolla morada cortada a rodajas, 50 gr de queso parmesano rallado, 100 gr de queso fresco de vaca, 2 huevos, sal, pimienta, nuez moscada, piñones y perejil. Para esta cantidad de relleno utilicé 8 hojas de masa brick. Se pocha la cebolla hasta que quede bien blanda. Se añade un puñado de piñones y se dejan tostar. Añadimos las acelgas, las dos clases de queso, los huevos batidos como para tortilla, sal, pimienta, perejil y nuez moscada. Mezclamos y dejamos al fuego unos 5 minutos hasta que cuaje el huevo. En una fuente de unos 4 ó 5 cm de profundidad vamos arreglando hojas de pasta brick o filo, pincelándolas con aceite e intentando que nos queden bordes para después plegarla. Situamos abajo 4 hojas. Encima ponemos el relleno y por último las otras 4 hojas, pincelándolas también con aceite una a una. Plegamos los bordes y colocamos en el horno precalentado a 180º, según hornos. La he tenido unos 40 minutos. A mitad cocción colocar unas almendras crudas encima de la empanada para que se tuesten.
En realidad la spanakopita va rellena de espinacas y queso feta pero doy fe de que mi versión deja a las acelgas en un buen lugar y es que, donde esté la verdura del propio huerto que se quite todo. La mezcla de los quesos utilizados con los huevos y las acelgas crea un relleno espectacular. Si os decidís a probarla, ponedle vuestro toque, os encantará.
Una cena rápida y muy saludable. No monto las brochetas y luego las aso, me da miedo que algún ingrediente quede crudo y no guste. Aso los ingredientes y luego las confecciono. Por una parte aso el solomillo de atún, en el último momento le pongo un poco de salsa de soja. Por otra la cebolla, el pimiento rojo, el pimiento verde y el champiñón, intentando que queden poco hechos. Por último destapo una bolsita de gambas cocidas listas para comer, que utilizaré para darle frescura a las brochetas. Voy formando una por una mezclando los ingredientes, alternándolos, con mucha rapidez para que no se enfríen.
Quiero dedicar este blog a 5 mujeres: mi Madre, generosa y fiel a nuestros gustos, excelente pastelera; la yaya Vicentica, famosa por sus buñuelos, coques de dacsa, suquet de rap y más; mis dos hijas, una casi vegetariana, la otra carnívora; y Mercedes, por quien elegí el título del blog, ella y yo sabemos porqué.