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5.12.08

NO ES SOPA DE AJO, NI DE CEBOLLA, NI DE PESCADO. ENTONCES QUÉ ES ESTO?. SOPA CRISIS DEL LADRILLO?. OS PARECE?


Tenía yo en el congelador un tupper con caldo de pescado, un paquete con un hueso de mero y falda de rape y pensaba que tenía un paquete con rodajas de rape para hacer un suquet o bien un all i pebre pero busca que busca, ni lo tenía ni nos lo habíamos comido. Entonces, dónde estaba?. Saqué el paquete con el hueso de mero ... pensando que sería este y cuando se descongeló vi que no, que mollitas no había. Je!!!.
Pues lo que hay es lo que juega!!!!
Sopa es lo que pensaba hacer y a por la sopa voy con rape o sin él.

Voy calentando el caldo de pescado en una cazuela. En otra sofrío ajos con piel, una cebolla tierna a rodajas, hasta que esté bien pochado, añado pimentón rojo de La Vera picante, doy unas vueltas sin que se queme y pelo unas patatas que troceadas añadiré para que sofrían un poco. Pongo el caldo de pescado que ya se ha calentado y un poco de azafrán. Dejo hervir hasta que estén las patatas cocidas. La sirvo con unas rodajas de pan frito y un huevo escalfado.

Y con los 10 € de tropezones de pescado, gambitas y demás me voy al cine con mi marido, que ya toca.

Pero para que no quede ningún enigma tengo que deciros que esta mañana cuando he vuelto a la pescadería me ha dicho la chica que me dejé allí el rape, me lo congeló y hoy me lo ha dado. Como la comida ya estaba hecha, derechito ha ido al congelador y ya inventaremos cómo devorarlo.

3.12.08

ARROZ DE CALDO DEL COCIDO Y A LA REGATA DE VIGO

Hace un frío que pela. Nunca había agradecido tanto la calefacción como este año a pesar de que cuando me da el sofocón por la pastilla antitumoral me tengo que salir corriendo a la galería porque necesito inyectarme aire fresco, es una sensación horrible, gracias que dura unos minutos tan solo.
No se el tiempo que llevo sin tomar ensaladas, me chirrían los dientes de pensar en comer lechuga, y el tomate fresco me da dentera, creo que está claro que la conclusión es que estamos en tiempos de "calentitos", caldos de cocido, sopas, purés e infusiones con miel.
Y eso he hecho para comer, arroz con caldo de cocido. El cocido os lo pondré otro día, aunque qué empastre emplatarlo ehhhh, me veo negra. Suelo hacerlo el Domingo, así cuando llegan las niñas de navegar tienen algo caliente y consistente y el que sobra viene muy bien a lo largo de la semana junto con el caldo que suele quedar.
El arroz suelo hacerlo de forma muy sencilla. En una cazuela pongo aceite y sofrío el arroz dando bastantes vueltas para que no se queme ningún grano. A continuación pongo el caldo, una corteza de limón y un pellizco de canela. Atenta Cova, que esto va dedicado a ti, que se que mi tierra te inspira, a pesar de tus nostalgias y además eres la reina de la canela. Suelo utilizar arroz bomba, queda muy suelto. Lo dejo cocer hasta su punto.

Esta vez no me sobró ninguna pelota envuelta en col, no se vosotras cómo lo llamáis pero aquí se llaman "pelotas" a unas albóndigas alargadas hechas con carne de ternera y cerdo picada, a la que se añade un huevo, sal y pimienta, canela y piñones, perejil y pan rallado o remojado según se quiera más blandita o no. Se envuelven en hojas de col y se añaden al cocido.
Suelo presentar el arroz con la pelota y luego el cocido. Me gusta aplastarla y juntarla con el arroz. Así lo hacíamos de pequeños y lo hacen ahora mis hijas y sobrinos.
Aquí al cocido lo llamamos "puchero" con lo que a este arroz verdaderamente lo llamamos "arroz del puchero" y es de las primeras comidas que damos a los niños cuando empiezan a comer sólido, haciendo un cocido ligero, no grasiento, claro.

Aquí la peque que no me deja ni acabar de poner la mesa, se hecha encima del plato y pillo la foto de puro milagro, mil disculpas!!!!
Así se ha ido la mayor, con la panza llenita a la regata de Vigo, toda la noche de viaje por esos mundos con una furgoneta cargada con ellos y los barcos atrás, toda España nevada, ay Dios mío qué juventud!!!, helada estoy solo pensarlo.

Ella a buscar el mar y yo a esperar que vuelva uno de mis motores, mirad que son pesadas pero me dan la Vida. Si no fuera por ellas, estos malos momentos se harían insoportables.